Porque salvó la vida de la mujer judía de la que se enamoró, y ya puestos, la de su hermana, pero no la de sus sobrinos... Franz Wunsch y Helena Citronova Un amor prohibido en el peor lugar de la tierra que tuvo por suerte un final feliz. Y es que, pese a las restrictivas leyes alemanas, que prohibían las relaciones entre arios y judíos, el guardia de las SS Franz Wunschlogró evitar que la judía polaca Helena Citronova y su hermana acabasen en la cámara de gas en plena Segunda Guerra Mundial. En una ocasión Helena fue obligada a cantar y su voz sedujo a Wunsch, cancerbero del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, que se enamoró perdidamente de ella y la tomó a partir de entonces bajo su protección. Según narró posteriormente la propia Citronova, el soldado la miraba con dulzura, le enviaba galletas e incluso le escribía notas que decían: «Amor. Estoy enamorado de ti». Citronova acogió el cortejo con extrema frialdad, pero poco a poco llegó a enamorarse del ...
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