LOS REYES MAGOS

 ¿¿Baltasar "negrito"??


Adoración de los Reyes Magos de Rubens


En estas fechas, donde lo típico es reunirse en familia y gastar cantidades ingentes de dinero tanto en comer como cosas para regalar, con la excusa de una festividad ficticia, implantada por lo que en su día fue una secta, hay que hablar de los reyes magos de oriente, y de algún que otro dato.

El tema de las Navidades lo dejaremos para mejor ocasión, además ya sabemos todos que Jesús de Nazaret nació en verano, y la Iglesia puso la festividad de su nacimiento el 25 de Diciembre para "tapar" la festividad pagana del solsticio de invierno. Un dato curioso, por si nadie había caído, en torno a las fechas eclesiásticas, es que el 6 de Diciembre celebramos la Inmaculada Concepción de María, es decir, cuando quedó encinta, y el 25 de Diciembre, el nacimiento de Jesús...O el embarazo fue muy breve, o muy largo...

Pero de lo vamos a hablar ahora es de los Reyes Magos de Oriente. Que, como todo en la religión, tiene sus contradicciones.

Reyes Magos de Oriente es el nombre por el que la tradición denomina a los visitantes que, tras el nacimiento de Jesús, habrían acudido desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.

Sin embargo, los Reyes Magos que aparecen en la Biblia son identificados simplemente como «sabios de Oriente» sin un número específico, que permanecen anónimos durante todo el relato del Evangelio de San Mateo.

Tampoco se especifica ni sus nombres, ni su número, ambos creados por tradiciones posteriores. En todo caso, esos magos actuaron, según los relatos evangélicos, siguiendo un extraño astro, calificado de estrella fugaz, que habían visto en sus observaciones del universo, ya que también se cree que eran en realidad magos o sabios en el sentido de personas estudiosas de la astronomía y la ciencia (a diferencia de la visión tradicional, que los ha venido identificando como "reyes"). La teología aprovecha esta consideración de los magos como sabios o astrónomos para identificar en esta adoración el encuentro entre la ciencia y Dios. Estos «magos», según la creencia católica, eran representantes de religiones paganas de pueblos vecinos que el Evangelio ve como las primicias de las naciones que aceptan, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación

En cuanto al “rey” Baltasar, se cree que su nombre (Bel-Sar-Utsor, equivalente de Dios protege al Rey) proviene de Babilonia, mencionado en los libros del profeta Daniel como rey Baltasar. Representa la juventud del hombre. Las primeras representaciones iconográficas de este rey mago le retratan igual que a sus compañeros, mayor, de tez blanca o ligeramente morena y con algo de barba, pero desde la alta Edad Media, éstas lo representan como una persona joven de raza negra. Quedando poco o nada de las antiguas imágenes. Esto se debe a un cambio dirigido por la iglesia con el afán de universalizar el cristianismo y representar la adoración de los "Reyes" de "todos los continentes" a Jesús, como símbolo de la servidumbre de los monarcas del mundo al Papa de Roma. Tradicionalmente es el portador de la mirra como regalo para Jesús niño, como representación de su vertiente humana, ya que la mirra se utilizaba en los entierros.

Como veis, lo que creemos y festejamos es, una vez más, lo que la institución eclesiástica se ha empeñado en hacernos creer, teniendo muy poco o nada de base en la Biblia y mucho menos en la historia. Pero...¿Qué celebraríamos si no? ¿Qué mejor excusa que éstas festividades para reunir a toda la familia y ver la cara de asombro de nuestros niños? La festividad en si, ya en esta época que vivimos, va perdiendo su importancia religiosa, pero trasciende la tradición para poder tener algo que celebrar con la familia.

Fuentes: wikipedia, ABC

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