EL ESPEJO DEL YACER (frag)

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Después del amor, algunos tienen dolor de cabeza y la vista alterada. Esto ocurre cuando han bebido vinos fuertes. Así pues, prohibirles las bebidas fuertes y frotarles la cabeza con una mezcla de vinagre y de agua de rosas. Acompañar los alimentos con cuerpos ácidos, agrios, limón, vinagre y cilantro, a fin de que el vino no les suba a la cabeza. Hacerles oler alcanfor y hacerlos masajes con aceite de rosas y violetas. Se deben lavar con agua tibia y clara, quedarse en casa con los ojos abiertos, pero dormir bien, beber vino cortado con agua y no bañarse.
Otros se sienten cansados ​​después de hacer el amor: hacerles dormir en una buena cama, bien preparada. Deben dormir poco, y después comer poca cantidad de alimentos muy nutritivos, un poco de pollo, beber vino blanco y dormir bastante. Si ya no sienten la fatiga, pueden tomar un baño, y luego comer y beber vino. Después del amor, el baño no es indicado para quienes tienen tendencia a enfriarse tomándolo, pero será beneficioso a los que se calientan en el agua tibia.
Conviene hacer el amor cuando el cuerpo está equilibrado, reposado, la digestión terminada, y habiendo dormido. Es preferible haber dormido poco, o nada, si se tiene una naturaleza fuerte y que no siente la necesidad. Es bueno que este que hace el amor duerma después. El que tiene una complexión caliente debe tener cuidado, sobre todo en verano y en otoño. Hay que abstenerse totalmente tanto como el aire es corrompido y que hay enfermedades pestilentes. No hacer el amor después de haber caminado, después de haber tenido el estómago trastornado, de haber perdido sangre, de sudar, o después de todo tipo de esfuerzos, etc. No hacer el amor con la barriga llena de comida o de vino, porque entonces los humores se mueven y sobrevienen dolores en las articulaciones y otros males similares. Abstenerse: cuando se tiene mucha hambre o sed, o después de haber pensado intensamente. Si  no, a la larga, las fuerzas acabarán por faltar. Ni después de una gran alegría, pues el calor natural habiéndose disuelto, sobreviene una amortiguación.
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Este es un fragmento de la traducción que estoy haciendo al castellano de un manuscrito catalán del siglo XIV de autor desconocido, que trata sobre la sexualidad a fines de la Edad Media. La primera parte, que es a la que pertenece este fragmento, trata sobre la salud del hombre ante las relaciones sexuales. La segunda parte versa sobre las mejores posturas para hacer el amor y lograr una buena concepción.



Siempre teniendo en cuenta determinados preceptos eclesiásticos y anotando que hay ciertas cosas que no se debian hacer, como la de la imagen...

Todo esto es un extracto de lo que será mi primer libro, del cual ya daré noticias sobre su publicación, pues se va acercando el dia...

Mientras, id abriendo boca con este pequeño artículo.

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