EL ESPEJO DEL YACER (2º frag) S.XIV

Recordad que lo interesante del tema es que es del siglo XIV. En la centena del 1300, no era todo oscuridad y cristianismo, hubo zonas, como la occitana (cuna del amor cortés) y la catalana (madre de este tratado) quizás por proximidad, que dieron rienda suelta al sentir y pensar del ser humano, aunque claro está, anónimamente, pues el amor cortés lo puseron de moda los trobadores en general, y el autor de esta obra que tenemos entre manos, es anónimo. Más detalles en el próximo libro...


(...)
Hasta ahora hemos hablado y explicado las complexiones de los hombres, aquellos para quienes es bueno hacer el amor y aquellos para quienes no lo es, cuándo y cómo cada uno debe hacerlo según la complexión. Hemos enumerado los alimentos y los remedios que son útiles en tal caso, los males que resultan de hacer demasiado el amor, y otras materias que sería demasiado largo enumerar.
Ahora mismo os describiré cuáles son las diversas posturas de hacer el amor y qué ventajas y defectos presenta cada una de ellas.
En primer lugar os diré que la mujer bonita, se calienta y siente mucho placer cuando hace el amor, sobre todo en el sexto mes del embarazo, cuando ha caminado o cabalgado mucho.
Las mujeres se reparten en tres categorías: la chica, la mujer joven y la mujer hecha. Cada tipo de mujer puede ser alta, baja o de alzada media, gruesa, delgada o normal; blanca o morena. Según sea de una u otra, siente diferente el placer.
A algunas les gusta mucho hacer el amor y otras se niegan. En algunas, el placer viene muy pronto, mientras que en otras tarda mucho. Y en otras por fin, viene normalmente. Sabed que la que es alta y escasa de seguido siente el deseo y el placer. La que es grande y baja tarda más. En la media le viene de forma normal. Algunas mujeres sienten tan fuerte el deseo de que no pueden unirse al hombre. Algunas utilizan un olisbe, de cuero suave embutido de algodón, en forma de pene: se lo meten en el sexo hasta que estén satisfechas.
Cuando la mujer sube sobre el hombre, pueden sobrevenir lesiones en la vejiga o en la verga. En momento del acto, puede producirse una eyaculación o una retención de esperma, y otras afecciones similares.
Hacer el amor de pie provoca daño a las ancas y las rodillas. De lado, es doloroso más bien para el que tiene el miembro flaco, sobre todo cuando expulsa el esperma. Sentado, éste no sale con ligereza y provoca un dolor en los muslos, en las nalgas, y a veces hiere la verga y las ingles.
Lo mejor es que la mujer se alargue en una cama blanda, llana y suave y que el hombre se le ponga encima. Ella tiene las piernas levantadas y la cabeza tan levantada como pueda. El hombre debe poner la mano izquierda bajo sus hombros mientras que con la derecha la estrecha y se le acerca tanto como puede.
Con las mujeres que tardan en tener el deseo, se procederá de la siguiente manera. Tomarla, ponerla en la cama y doblar las rodillas a la altura de la ingle. Con una mano tomar las suyas, mientras que con la otra, hay que apretarle bien el sexo, torcerlo y pellizcarse hasta que gima, proteste y se duela. Así uno hará nacer en ella el deseo de hacer el amor pues, de esta manera, se calienta y le entran ganas de juntarse con el hombre.
(...)

Como ya dije, lo interesante es que se trata de un texto de la España medieval, sumida en un profundo cristianismo al igual que el resto de Europa. Es muy posible que el autor de dicho texto se haya visto influido por los textos musulmanes de misma temática, o el propio kamasutra oriental introducido en la península por los mismos musulmanes. Mientras que estos firmaban sus obras eróticas o médico-sexuales, el autor cristiano no pudo sino permanecer en el anonimato. Sea como fuere, no deja de tener mérito este texto escrito en el ámbito cristiano, donde la Iglesia trataba de controlar todos los apectos de la vida de sus fieles, incluida la sexualidad, permitiéndola solo para la procreación y bajo las premisas permitidas, como eran la postura del misionero y a oscuras para no verse los cuerpos. Claro, que quien sabe lo que ocurría en realidad...

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA MISTERIOSA FIEBRE SUDOROSA

TERESA DÍEZ

LA MUJER EN EL FUERO DE PLASENCIA