PAREJAS HISTÓRICAS

¿Con final feliz?


          Con motivo de la cebración de San Valentín, se me ha ocurrido presentaros unas cuantas parejas históricas, las que buenamente he podido rescatar que, o no acabaron todo lo bien que los protagonistas deseaban o no era un amor que poder mostrar al público. Mi humilde homenaje a los antisan valentin.

             Para empezar esta disertación hay que hablar de manera obligada sobre el matrimonio en la historia.

          El matrimonio por amor es una invención relativamente moderna. Desde el surgimiento de la propiedad privada, el matrimonio ha servido para unir los intereses de dos familias y ya de paso, someter a la mujer porque es ella quien da herederos al linaje, y los hombres no podían permitirse que sus "propiedades" pasen al "hijo del vecino", los hombres tenían y querían asegurarse de que sus hijos son suyos y por eso comienza el sometimiento de la mujer, avalado por las sociedades históricas y todas las instituciones. El matrimonio era, además, una forma de negocio, un contrato "económico". Los padres buscan la mejor opción (la más ventajosa) para sus hijos y pactan entre ellos dichos contratos. El amor no tiene cabida en el matrimonio. Al menos en el matrimonio de las familias pudientes, sean nobles medievales o modernos, o burgueses modernos y contemporáneos. Todos querían alguna ventaja. Hubo una época, a partir del siglo XVII se hizo más notable, que los nobles se casaban con burgueses, así uno ponía el linaje y el título, y el otro el dinero, en una época en la que familias nobiliares se habrían empobrecido a causa de su ostentación continuada y escasez de recursos, que no eran tan rentables pasando los años y los siglos.

            Pero en un sector de la sociedad, la clase popular, el pueblo llano, al carecer de riquezas, si que tenían la posibilidad de casarse o vivir en pareja por amor. Cierto es que en este sector de la sociedad la mujer tenía esa capacidad. Cosa que la mujer noble no tenía, pues era "usada" como moneda de cambio. Si no hay patrimonio que dejar en herencia ni linaje que perpetuar, las presiones descienden y la libertad aparece.

            Dicho todo esto, vamos a ver algunos casos de parejas que no contaron con un final feliz. ¿Porqué éstas y no aquellas que comieron perdices para siempre? Porque incluso en San Valentin, como en el resto de días, hay que recordar que no todo el mundo encuentra a su media langosta. O hay quienes eligen libremente pasar del amor o de la vida en pareja. Recordemos que el mito del amor romántico es un invento patriarcal y machista para tener a las mujeres "atadas" con correa corta.

-Juana la Loca y Felipe el Hermoso. Todos sabemos cómo acabó esta historia. Matrimonio de conveniencia, normal en la época entre la nobleza y la realeza. Él, un mujeriego; ella, joven e inexperta, acabó perdidamente enamorada de su marido, tanto que cada vez eran más frecuentes sus ataques de celos y cuyo estado mental fue empeorando. En su ensayo de psicohistoria Historia personal de los Austrias, el psicólogo Francisco Alonso-Fernández, tras el estudio de la sintomatología descrita por los médicos de Juana,  sostiene que Juana pudo haber padecido de esquizofrenia fantasiosa o fantasiofrenia. Por lo que su vida y su final tendrían una explicación. Aunque cabe decir, que la psicohistoria no está siendo bien vista por los historiadores, pues parece ser que ven cosas donde no las hubo. Pero en este caso, parece que es evidente.

-Enrique VIII con Catalina de Aragón y después Ana Bolena. También son conocidos los devaneos amorosos de este don juan inglés. Su primer matrimonio, con Catalina de Aragón, no era nada raro, conveniencia. La diferencia reside en que este rey, rompió con la iglesia católica para poder separarse de ella y sucumbir así a los encantos de Ana Bolena. Catalina fue afortunada, pues su estatus de familia de Carlos V (era su tia) le granjeó el poder salir de la corte más o menos bien parada. Al menos mejor que su sucesora Ana Bolena, que tras conseguir al rey con "malas artes" o lo que es lo mismo, psicología femenina de seducción, le valió la ejecución, avalada por quién renunció a la Iglesia y provocó un cisma por ella.

-Jane Austen. No hay pruebas de que Jane fuese cortejada por ningún hombre, exceptuando un corto amor juvenil con Thomas Lefroy (pariente de una amiga suya), cuando contaba con 20 años. Sin embargo, en enero del año siguiente, 1796, escribió a su hermana diciendo que todo había terminado, pues él no podía permitirse casarse con ella por motivos económicos. En el biopic Becoming Jane, se hace eco de este affair exagerándolo ligeramente, pues parece ser que no fue tan ardiente como parecía. Aunque claro, siempre hay opiniones contrarias, las cuales creen que sí que hubo un fuerte amor entre ellos pero no pudo ser. Las cartas censuradas por la propia hermana de Jane dan lugar a dichas hipotesis. Poco después, una tía de Lefroy trató de juntar a Jane con el reverendo Samuel Blackall, pero ella no estaba interesada. El caso es que Jane nunca se casó y aparentemente la única vez que pudo enamorarse, la relación se fue a pique.

Luis II de Baviera y Richard Wagner

-Luis II de Baviera y Richard Wagner. Una historia trágica donde las haya. Ambos personajes mantuvieron una frecuente correspondencia que parece sugerir un secreto idilio de carácter platónico. Hubo un periodo en el que se veían a diario y difrutaban de la compañia mutua. Una de las cartas que escribió Luis II a Wagner, en momentos de distancia decía:
"Necesito deciros que me es totalmente imposible vivir por más tiempo separado de quien lo es todo para mí. No lo soporto. El destino nos ha creado al uno para el otro; si vivo, es por él. Cada día lo veo más claramente. Pero él no puede estar a mi lado..."
No se sabe si Wagner le correspondía, lo que si se sabe es que estaba casado, de hecho se casó dos veces: la primera esposa fue Cósima Wagner (1870–1883) y la segunda fue Minna Wagner (1836–1866).
El caso es que la muerte del compositor en 1886 desesperó a Luis II, que apartado del gobierno por el príncipe Leopoldo, fue recluido en el castillo de Berg, muriendo a los tres días de su reclusión ahogado en el lago Starnberg. Lago al que solían mirar ambos cuando estaban juntos... La corte afirmó que el principe se había suicidado.

-Oscar Wilde y lord Alfred Douglas.Una pasión muy parecida fue la que mostraron Oscar y Alfred. Oscar le escribiría a su amado:
"Querido muchacho mío. Tu soneto es completamente adorable y es una maravilla que esos labios de pétalo rosa que tienes hayan sido creados no tanto para el canto musical como para la locura de besarse..."
El padre de Alfred, el conde de Queensberry, acusó a Wilde de sodomita, cosa que en la Inglaterra victoriana era delito, y a psear de que Wilde le contraacusó por injurias y difamación (alentado por Alfred, su propio hijo) perdió los juicios y fue condenado a dos años de trabajos forzados. Tras esto, retomó la amistad con Alfred, vivieron juntos durante unos meses pero las familias de ambos, que se oponían fervientemente, lograron conseguir separarlos. Finalmente, Oscar murió de un ataque de meningitis totalmente solo y arruinado en un hotel de Paris.

-Carlos y Lady Di. Todos conocen la historia de esta pareja por ser  reciente en nuestra historia. Al comenzar la relación y casarse, ella estaba muy enamorada de él; quizá, él la amó en alguna ocasión. Pero todos sabemos como acabó la historia de Diana y quien era el verdadero amor de Carlos.

-Alma Mahler, Gustav Mahler y Walter Gropius: Triángulo amoroso como tantos otros. Alma y Gustav se casan en 1902, habiendo entre ellos 20 años de diferencia. Tan sólo 8 años después Alma conoce y se enamora perdidamente de Walter. Gustav lo descubre a través de una carta de Walter a Alma y provoca un efecto devastador en él, que ya estaba débil de salud. Gustav muere a los pocos meses tras finalizar también su Sinfonía nº 10. Mal final para Gustav y Alma. Pero el matrimonio de Alma y Walter no fue mejor, pues se divorciaron a los cuatro años de casarse, también por la infidelidad de Alma, que le engañó con quien sería su tercer marido, Franz Werfel (con el que se quedó hasta que él murió).






Gustav Mahler, primer marido de Alma.
  Alma Mahler



   
                                                                                            

                                                                                              Walter Gropius









Y de momento estas son mis desgraciadas parejas...Si encuentro más, las iré añadiendo. Porque desgraciadamente, no todos son finales felices donde comen perdices.

Espero que os guste!!






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