LA LEY DE HOLGAZANAS

Una de tantas leyes injustas emanadas del poder real.


Todo el mundo sabe de lo abnegadísima que fue nuestra Isabel la Católica. Mujer adelantada a su tiempo, feminista para ella -que no para sus hijas- hizo frente a mil vicisitudes para sentarse en el trono castellano. Y una vez en el, trató de gobernar de la mejor forma que supo. Mujer, juiciosa que no su justa, recordemos las expulsiones étnicas que firmó, y abnegada madre, esposa y reina.

Pues bien, eso de que las mujeres no se ganaran el sustento, ayudando a sus maridos, no le gustaba un pelo, y prueba de ello fue la ley que firmó en Córdoba en la década de los 80 del siglo XV.


Isabel I de Castilla, la Católica

Dos siglos después de que el rey Fernando III conquistara Córdoba y su antiguo Alcázar andalusí, los Reyes Católicos se alojaron en dicho alcázar durante más de 8 años desde año 1486.





Jardines y vista del Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba.







Las mujeres cordobesas se pasaban todo el día en la plaza delante del palacio esperando a ver a la reina. La cual ya se encontraba muy extrañada por ver a estas mujeres todo el día ahí paradas; así que un día les preguntó que a qué se dedicaban y si ayudaban a sus maridos con el trabajo, a lo que ellas respondieron que no ya, "que para eso tenían a sus maridos para que se ocuparán ¡cómo mandaba la ley!" > Ciertamente las leyes no dejaban que las mujeres se ocuparan de negocios, lo que no prohibía que éstas les ayudasen en sus labores, y una vez viudas, heredasen los negocios de sus maridos. Pero ya viudas, antes no podían regentar negocios. Pues su papel oficial siempre fue el de madre, esposa y ama de casa.

Isabel se cabreó muchísimo al oír dicha respuesta, pensando tal vez en todo lo que ella misma hubo sufrido para estar donde está y no podía consentir que las demás mujeres no hicieran gala de la virtud del trabajo duro como ella misma, así que dijo con toda su rabia: "pues si no ayudan a ganarlo tampoco deben disfrutar de ello" y dictó en una de las salas del mismo palacio la injusta ley llamada Ley de las holgazanas la cual decía que toda mujer casada en Córdoba no tendría derecho a los bienes gananciales a la muerte de sus maridos. 

Pero claro, todos sabemos de las leyes y sus trampas, así que, las cordobesas, para esquivar la ley, se iban a casar a un pueblo de al lado que se llama Alcolea, que hoy es un barrio de la ciudad y así seguir disfrutando de los bienes gananciales de su matrimonio. 

Esta ley no se levantó hasta el reinado de Carlos IV, cuando en 1802, a instancia del cordobés José Fernández “el Carnerero”, un hombre humilde que hizo fortuna gracias a la ayuda de su esposa, decidió acudir al Alcazar para hablar con el entonces rey Carlos IV y así solicitar que la retirara. 

"Vivía en el Barrio de Santa Marina un hombre muy pobre. Con mucho esfuerzo y ayuda de su mujer, lograron reunir un capital considerable a lo largo de los años; capital que, de morir él, pasaría a sus hijos. Viendo cuán injusta era la situación, pues había sido su mujer y no los hijos quienes ayudaron a ganarlo, resolvió ir a la capital y pedir favor ante el rey. Aunque no era un hombre de leyes, supo explicar el caso tan bien al rey que éste, conmovido por el gesto de aquel hombre justo, decidió revocar la ley de las holgazanas, siendo así que a partir de entonces todas las mujeres cordobesas pudieron heredar de sus maridos."

Ley revocada en la Novísima Recopilación, editada en 1805, pudiendo recuperar las cordobesas sus derechos.



Comentarios

  1. "Un siglo después de que el rey Alfonso XI conquistara Córdoba y su antiguo Alcázar". Hay un error, Córdoba fue conquistada por Fernando III en 1236

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    1. Llevas razón, muchas gracias Rafaela. Ya he subsanado el error.
      Saludos!! :)

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