LAS AVIADORAS SOVIÉTICAS EN LA II GUERRA MUNDIAL

Mujeres, aviadoras, militares, valientes y valerosas, terriblemente temidas por los nazis, conocidas como "las brujas de la noche"

588.º Regimiento de Bombardeo Nocturno



Suyo era el 588.º Regimiento de Bombardeo Nocturno. Una unidad de bombardeo de la Unión Soviética formada exclusivamente por aviadoras militares, también conocido con el apodo de «Brujas de la Noche»

Lilya Litvyak.
Lilya Litvyak.


En 1943 fue rebautizado como 46.º "Tamán" Regimiento de Guardias de Bombardeo Nocturno. El regimiento fue organizado junto a otros dos, por la coronel Marina Raskova que convenció a Stalin y estaba dirigido por la Mayor Yevdokía Bershánskaya. Estuvo en servicio desde el año 1942 hasta la finalización de la guerra.

Al comienzo del enfretaminento entre la Alemania nazi con la URRS, Marina Raskova lideró una campaña para que las mujeres también pudiesen luchar contra los alemanes en el aire. En 1941, y gracias a su amistad con Stalin, consiguió su objetivo: se crearon tres Regimientos aéreos compuestos únicamente por mujeres, entre ellos el 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno. Este Regimiento estaba compuesto por unas 400 mujeres, entre pilotos y personal de tierra, y tenían una media de edad de 22 años.

La táctica utilizada por el 588.º era el bombardeo de hostigamiento, cuya estrategia es ir a los campamentos y todos sus alrededores donde el ejército alemán se encontraba descansando tras el día de lucha, y bombardearlo. El efecto psicológico que producía en el ejército, y la inseguridad en las filas era absolutamente eficaz. Llegó a componerse de 40 tripulaciones, cada una de ellas formada por dos aviadoras. Realizaron más de 23.000 vuelos de combate y descargaron 3000 toneladas de bombas. Fue la unidad femenina más condecorada de la Fuerza Aérea Soviética, cada piloto pudo haber volado en más de 1000 misiones hasta la finalización de la guerra y veintitrés de sus componentes llegaron a obtener el título de Héroe de la Unión Soviética. Treinta de sus miembros murieron durante el combate.

El avión utilizado para realizar sus misiones era un biplano Polikarpov Po-2, diseñado en 1928 y destinado en principio para ser utilizado como avión de entrenamiento y para fumigación, hasta la fecha actual fue el biplano del que más unidades se han fabricado en la historia de la aviación. Podían llevar solamente dos bombas cada vez, por lo que era necesario realizar varias incursiones durante la noche. Aún siendo lentos y no apropiados para el caso, las pilotos demostraron tener una cualidad excepcional a la hora de manipularlos, gracias a su maniobrabilidad. Tenían por ventaja que la velocidad máxima que podían alcanzar era menor a la velocidad mínima que los aviones alemanes rivales debían mantener para evitar entrar en pérdida. En consecuencia, los pilotos alemanes tuvieron muchísimas dificultades a la hora de derribarlos. Esta característica del biplano permitía navegar con el motor al ralentí cerca de su objetivo y planear antes de lanzar las bombas. Los soldados alemanes comparaban el susurro con el de un palo de escoba surcando el cielo, por lo que nombraron a las pilotos «Brujas de la noche». Estas aviadoras carecían de paracaídas, debido al considerable peso de las bombas y la baja altura a la que volaban con sus biplanos.



La capitana de aviación Masha Dolina, del regimiento de bombardeo pesado 587, en 1941.




En realidad eran misiones suicidas, para las que los soviéticos tuvieron a bien mandar a las mujeres, total, son mujeres y la idea fue de Marina Raskova. Con estas misiones no solo cumplieron su cometido, sino que demostraron ser exactamente igual de valientes, ambiciosas y aguerridas que los hombres, o quizas mas, porque ellas sí se atrevieron a llevarlas a cabo.




La aviadora rusa Marina Raskova.
La aviadora rusa Marina Raskova.



Aquí puedes ver una película soviética de 1981 sobre ellas, Las brujas de la noche, en V.O. subtitulada (merece la pena):




Breve video sobre ellas:



Crearon una inmesa expectación, por el mero hecho de ser ¡mujeres!, y por eso mismo, es muy probable que recibieran peores castigos que los hombres si eran apresadas por el enemigo:

“Los alemanes no tenían mujeres como combatientes en su ejército, no digamos pilotos”, explica a este diario Vinogradova. “Naturalmente, las aviadoras les provocaban mucha curiosidad. No obstante, a las que cogían prisioneras las trataban con enorme dureza”. De entrada, las desnudaban para comprobar el género. Cuando Lina Smirnova fue derribada, cuenta la autora, se pegó un tiro antes de que la cogieran.

La emoción de las victorias era la misma que la de los hombres, expresada a veces de modo particular. “¡Has derribado un Heinkel, querida!”, le espetó su mecánica a Lera Khomyakova al aterrizar tras un combate contra una formación de bombarderos alemanes. Inmediatamente el resto de chicas del personal de tierra la rodeó y la besaron. La aviadora cayó poco después. Encontraron su cuerpo en un campo de girasoles. (artículo de El País)

Porque al fin y al cabo, estas mujeres, estas aviadoras, transgredían por multitud de frentes, primero por ser letales con los nazis, y segundo, porque un puñado de "simples" mujeres osaban entrar en conbate y conseguir matar nazis. Por eso mismo, se desprende que si eran apresadas, además de las torturas sufridas por ser prisioneras, se le sumaría el castigo de género, la violación. De ahí que las hubiera que se suicidasen antes de caer en manos nazis.


Popova y Ryabova
Popova y Ryabova

Pero la URSS solo les permitió ser sujetos activos durante la guerra, tras ésta, fueron relegadas de los puestos que ocupaban...fueron practicamente obligadas a desandar los pasos avanzados en su emancipación.

“Muy pocas permanecieron en el ejército. De hecho solo se las había reclutado a causa de la guerra. Muchas de las que habían sido pilotos civiles antes volvieron a su profesión. Pero la vida de piloto es difícil de combinar con crear una familia. Las pocas que permanecieron en la fuerza aérea fueron desalentadas por sus comandantes: la patria las había necesitado durante la guerra, les dijeron, pero luego tenían que marcharse y dejar el trabajo de los hombres a los hombres”. (Palabras de la autora del libro Las brujas de la noche, Lyuba Vinogradova)

Lo cierto, es que a pesar de esto, las mujeres soviéticas disfrutaron de una mejor situación social en comparación con las occidentales. La URSS no fue el paraíso de la equidad entre sexos, aunque al menos no obligó a la mujer a encerrarse en la cocina, pero esto es otra historia...

Aquí os dejo con el programa de radio UNED sobre ellas:




Y por último, otra mini serie en V.O. subtitulada en inglés con la misma temática.




Fuentes: wikipedia, historias de la historia, cultura El País, Radio UNED,

- Vinogradova, Lyuba: Las brujas de la noche. Ed. Pasado y presente, Barcelona, 2016.


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