LEONTYNE PRICE

La primera gran estrella soprano afroamericana.





Leontyne nació el 10 de febrero de 1927 en Laurel Mississippi, hija de un carpintero, James price, y Kate Baker, una ama de casa con una bella voz. Leontyne mostró interés por la música desde muy temprano y fue alentada por sus padres los cuales cambiaron el gramófono familiar por un piano que utilizó desde bien pequeña.

Después de comenzar el entrenamiento formal en la música desde los 5 años, pasó gran parte de su tiempo cantando en el coro de la iglesia metodista de San Paul en su ciudad natal. Seguirá sus estudios en el Oak Park Vocational High School donde fue una pianista sobresaliente y miembro del coro, además se matriculó en la Facultad de Educación y artes industriales en Wilberforce en Ohio, donde comenzó sus estudios centrados en la educación musical pero más tarde sintió la necesidad de concentrarse en la voz. Tras su graduación, Leontyne se dirigió a la ciudad de Nueva York para asistir a la Julliard school con una beca completa. En la Julliard estudió bajo la tutela de su querida instructora vocal Florencia page Kimball.

Leontyne tenía una preciosa voz de soprano que protagonizó numerosos papeles en las operas de la escuela. Tras presenciar el papel que hizo de Alice Ford en una producción estudiantil de Falstaff de Giuseppe Verdi, el compositor Virgil Thomson no dudó de la oportunidad de traerla a una de sus producciones.

En 1955 fue contratada para cantar en un programa de televisión de la NBC el papel de Tosca. Esta noticia no fue bien recibida por el público, que objetó la decisión y canceló muchas subscripciones locales. Sin embargo, la transmisión terminó siendo un éxito y obtuvo muy buenas críticas.

En 1957 debutó en escena en el papel de Madame Lidoine en la ópera Diálogos de carmelitas de Poulenc para la Ópera de San Francisco.

En 1958 es invitada por Herbert von Karajan, un ferviente admirador, para hacer su debut en Europa como Aída en la Ópera Estatal de Viena.

Karajan y Leontyne colaborarán el resto de su carrera en teatros (es notable la presentación de Il Trovatore en el Festival de Salzburgo en 1962 junto a Franco Corelli y Giulietta Simionato), recitales y grabaciones.

El 2 de julio de 1958 debuta en el Royal Opera House del Covent Garden. Su debut en La Scala de Milán, dos años después, el 21 de mayo de 1960, con el papel de Aída, es histórico, ya que fue la primera afroamericana en interpretar un papel principal en Milán.


Un año después, el 27 de enero de 1961, Leontyne debuta en el Metropolitan Opera de Nueva York, en una representación ya legendaria de Il Trovatore. Esa noche fue ovacionada durante 42 minutos, una de las más largas en la historia del Met. Durante muchos años apareció regularmente en Nueva York completando 200 funciones entre su debut y retiro habiendo cantado 16 personajes.

El crítico Harold Schonberg del New York Times escribió: “Su voz era sombría y rica en los tonos bajos, perfectamente regular en la transición de un registro a otro, e inmaculadamente pura y aterciopelada en los tonos altos”. Price no fue la primera afroamericana que cantó en el Met —Marian Anderson rompió la intolerancia racial el 7 de enero de 1955 como Ulrica en Un ballo in maschera — pero si que fue la primera que se convirtió en una gran estrella de ópera. Su ascenso simbolizó los logros alcanzados por la comunidad afroamericana en los años 60 coincidiendo con el ascenso de otras estrellas de la lírica también afroamericanas: Grace Bumbry, Martina Arroyo, Reri Grist y Shirley Verrett a las que luego se sumarían Jessye Norman, Barbara Hendricks y Kathleen Battle.

En 1966 regresó al Met para cantar Cleopatra en la premier de la ópera Anthony and Cleopatra de Samuel Barber, la producción que sirvió para inaugurar el nuevo teatro en el Lincoln Center y no fue bien recibida debido a problemas con la producción de Franco Zeffirelli.

Eventualmente amplió su repertorio para incluir Mozart, Puccini y Richard Strauss. Sin embargo, seguiría siendo reconocida por sus papeles verdianos. También ofreció recitales con arias de ópera y canciones.

Fue la encargada de cerrar la Gala del Centenario del Metropolitan en un dúo de Ballo in maschera con Luciano Pavarotti, cerrando una maratón de ocho horas donde desfilaron todos los grandes cantantes del mundo.

Leontyne se retiró del escenario operístico en 1985 cantando Aída en el Met. Continuó ofreciendo recitales hasta entrada la década del 90.

En 1991 reapareció en la Gala Centenaria del Carnegie Hall para cantar el aria Zweite Braunacht de La Helena Egipcia de Richard Strauss.

En septiembre de 2001 salió de su retiro para hacer una memorable aparición en el Carnegie Hall en un concierto en memoria de las víctimas de los ataques a las Torres Gemelas cantando God bless America.

En enero de 2008 recibió el Premio Opera News otorgado por el Metropolitan Opera Guild.



Como véis, tenía una voz espectacular.

Espero que os guste ;)

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