WILLIAMINA FLEMING

Descubridora de la magnífica nebulosa Cabeza de caballo





Williamina Paton Stevens nació en Dundee, Escocia el 15 de mayo de 1857, hija de María Walker Stevens y Robert Stevens, un artesano señalado. Mina, como la llamaban sus amigos y familiares, asistió a la escuela pública. A la temprana edad de 14 años, comenzó a enseñar a los estudiantes. Su carrera como profesora duró seis años, hasta que se casó con James Orr Fleming en 26 de mayo 1877. La joven pareja partió a Estados Unidos en diciembre de 1878 y fijó su residencia en Boston, Massachusetts. Unos meses más tarde, James abandonó a su esposa cuando estaba embarazada.

Williamina Fleming estaba en un país extraño, sola, embarazada y con la necesidad de dinero para apoyarse así misma. Encontró trabajo como ama de llaves, con sus circunstancias le sería difícil encontrar trabajo y sustento para una mujer de cualquier época. Aunque su desgracia estaba a punto de presentar unas oportunidades que nunca habría soñado. Su empleador era Edward Charles Pickering, director del Harvard College Observatory.

No mucho después de que Fleming comenzara a trabajar en la casa de Pickering, él le ofreció un puesto en el observatorio puesto que estaba tremendamente asqueado con su asistente masculino.

Existen dos relatos de esta historia: En 1879 Pickering le ofreció un puesto a tiempo parcial como copista y a cargo del ordenador en el Observatorio porque quedó "impresionado por su educación e inteligencia obviamente superior"; y la otra versión es que un asistente masculino resultó ser un inepto y en una rabieta Pickering exclamó “¡Hasta mi criada haría un trabajo mejor!”. 

En el otoño de 1879 Fleming regresó a Escocia para dar a luz a su hijo. Después regresó a Boston y continuó sus deberes como ama de llaves y a media jornada como asistente en el observatorio. En 1881, se convirtió en un miembro permanente del personal del observatorio.

Cinco años más tarde, en 1886, el Observatorio del Harvard College recibió fondos de Anna Draper para recopilar el proyecto de su marido. El observatorio tenía que fotografiar el espectro estelar de todo el cielo nocturno. Fue una tarea monumental, que tendría un profundo efecto en la vida de Fleming.

En un principio, la responsabilidad de catalogación, indización, el examen y la atención de las nuevas placas fotográficas pertenecía a Nettie Farrar. Los "ordenadores" fueron los responsables de la identificación de las estrellas en las placas y de calcular sus posiciones. Farrar lo dejó al cabo del año por lo que Fleming la reemplazó.

No fue hasta después de doce años que la posición de Fleming fue reconocida oficialmente por la "corporación". Harvard en 1898 le otorgó el título de Conservador de fotografías astronómicas y se convirtió en la primera mujer en recibir un nombramiento de este tipo.

No sólo era la responsable de entrevistar a los nuevos solicitantes sino que también era su supervisora. Además era su responsabilidad catalogar las placas para que pudieran ser de fácil acceso al igual que los datos disponibles. Ella diseñó su propio sistema, una vez descartado el sistema ideado por el Padre Angelo Secchi por ser demasiado simplista para dar cuenta de la variedad que se encuentra en los espectros de las estrellas. El sistema de catalogación de Fleming divide las estrellas en clases, de la A a Q, con la I, J y P omitidas, y estaba basado en "la complejidad de las líneas de espectro y bandas y la fuerza de las líneas espectrales debido al hidrógeno." Las estrellas que no caían perfectamente dentro de alguna de las categorías se agruparon en Q.

En 1890, el primer catalogo de Henry Draper fue publicado en los Anales de la Harvard College Observatory. Contenía la mayoría de las estrellas visibles a simple vista, un total de 10.351 estrellas. Aunque Fleming no figuraba como autor, Pickering hizo reconocer su contribución a la labor. Incluso fue ampliamente reconocida por la comunidad astronómica.

Durante su trabajo en Harvard, descubrió muchos objetos celestes, incluyendo 79 estrellas, 10 novas, 59 nebulosas gaseosas, como la conocidisma nebulosa de cabeza de caballo, 94 estrellas Wolf-Rayet, y 222 variables de largo período. También recibió muchos honores y premios, incluyendo membresías en la Royal Astronomical Society y la Sociedad Astronómica de México.




Fleming trabajó en el observatoria de la Universidad de Harvard hasta su muerte por neumonía a los 54 años en 1911. Sus contribuciones al avance de la astronomía fueron muchos. Igualmente importante fue el descomunal camino que abrió para las futuras generaciones de mujeres. Pues ella  misma fue una estrella brillante.


Fuente: womanastronomer, wikipedia, el pais

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